Cuando el juego deja de ser trabajo y se vuelve medicina.
Diecisiete años no son solo una cifra; son miles de sonrisas presenciadas, muros derribados y la convicción de que el ser humano solo es verdaderamente libre cuando juega. Trabajar en recreación me ha transformado porque te obliga a mantener vivo al niño interior mientras cultivas la sabiduría de un recreador, coordinador y ahora director.
La mirada se transforma: He dejado de ver problemas y he comenzado a ver oportunidades de conexión.
El espíritu se fortalece: Logro entender que la risa es la distancia más corta entre dos personas bien sean niños o adultos.
La vida se equilibra: He aprendido que el tiempo «ganado» es aquel que disfrutamos con presencia absoluta.
He convertido el derecho a la recreación en el disfrute en mi misión, y en ese proceso, la recreación me ha devuelto una versión más humana, resiliente y, sobre todo, vibrante.
Excelente 🤞🧡
Encontraste tu felicidad, que habías ido a buscar en otras tierras y la tenias aquí en tu tierra
De verdad que yo me siento muy orgullosa de mi primo, solo el sabe todo lo que ha vivido para llegar ahi, es solo una prueba de que nunca es tarde para hacer lo que nos haga feliz!!! Bendiciones primo que sigan los reconocimientos a tu gran labor!!